Por increíble que parezca, una de las cosas más difíciles que me ha pasado en la búsqueda de cumplir mis deseos, ha sido ponerme de acuerdo conmigo mismo en qué es aquello que realmente deseo. Parece una exageración, pero es absolutamente real, y creo que si uno se examina a sí mismo un poco, descubrirá que lo que uno cree que desea que le ocurra en el futuro no es lo que uno realmente desea.
Parece un trabalenguas pero no tengo otra forma mejor de escribirlo. Ya lo he escrito antes en este blog. Muchas veces creemos que deseamos algo, incluso muy profundamente, pero en realidad nuestro subconsciente conspira en contra de eso porque en el fondo nuestro deseo es que no se produzca. Y si miramos en detalle, incluso a veces podemos detectar ese sentimiento oculto.
Me ha pasado que deseaba profundamente concretar un negocio, con todo el deseo del mundo. Pero de repente descubrí que había algo en mí que conspiraba para que yo dejara de trabajar en esa empresa. De este modo, si el negocio no se concretaba, aumentaban las posibilidades de que yo tuviera que dejar forzosamente de trabajar en la empresa. Es decir, al mismo tiempo que deseaba el éxito de ganar el negocio, mi mente conspiraba porque yo en el fondo de mi subconsciente quería dejar de trabajar para esa empresa.
El hecho de que descubramos como a veces nuestra mente trabaja en contra de nuestra conciencia, tampoco significa que podamos arreglarlo, es decir que sea fácil encontrar la forma de alinear nuestro deseo con nuestro inconsciente. En el caso que mencioné como ejemplo, me costó errores alinear el deseo con lo que nuestra mente desea, aunque parezca otro trabalenguas.
Y para eso sí que aún no he descubierto la receta.

Ada Limas
enero 18, 2012
Saludos Wallace, estoy leyendo al ciencia de hacerse rico por 2da vez y me acabo de dar cuenta que no se lo que quiero realmente, esto acabo de leer en tu post, me lo acaba de confirmar, mi subconsciente me traiciona, a veces creo que estoy tan segura de lo que deseo y luego me entra esa duda o el deseo de buscar otra cosa, wao es tan compluicado, pero me entiendo
Ana
enero 19, 2012
Totalmente de acuerdo, la confución y las dudas hacen que no consiga eso que deseo y es una lucha interna que no logro poner a trabajar a mi favor.
beatriz
enero 19, 2012
estoy en esa misma disyuntiva…gracias por recordarmelo….jajajaja
Ada Limas@MarketingMultinivel
enero 26, 2012
Saludos Ana y Beatriz, saben cuando somos muy creativos nos pasa eso, yo he iniciado varios proyectos fuera de internet y siempre estaba ese diablito o vocecita interna que te dice que no te van a salir bien las cosas y como todos sabemos el subconsciente es mas fuerte que el consciente, tenemos que trabajar en fortalecer nuestra mente consciente para educar al subconsciente, una coach con la cual coji un curso me enseñó este ejercicio y me ha ayudado
crea un mantra, es decir, un pensamiento positivo para contra-restrar el negativo
cada vez que pienses algo negativo vira ese pensamiento a lo opuesto, por ejemplo si vas a iniciar un proyecto visualiza los resultados que tu esperas de ese proyecto y disfrutalo como si ya los tuviera, y cada vez qe te llegue un pensamiento negativo a la mente piensa en los resultados que tu deseas de ese proyecto y asi sigues practicando todo el dia,
puedes crear un mantra diferente cada dia y veras que poco a poco vas eliminando esa sustancia toxica negativa de tu interior y desde que abras tus ojos por la mañana y durante el dia busca algo por que dar gracias a Dios o a quien tu quieras, pero da gracias, yo te digo Dios por que yo creo en Jesus y Dios, la gratitud tiene un poder enorme
cuando yo decidi entrar al mundo de los negocios en internet ya llevaba años pensandolo y siempre me llegaba la duda que no me dejaba avanzar, siempre buscaba una excusa para comenzar, hasta que comencé a rodearme de coaches y mentores fue que arranqué, y aun todavia practico mis ejercicios para mantenerme en enfocada en un proyecto a la vez, eso es muy importante un proyecto a la vez, a mi me ha costado lograrlo, pero ahi vamos..
no se den porvencida, no podemos dejar que ese otro ser debil que vive dentro de nosotros gane la batalla