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En mi trabajo de todos los días mi especialidad es resolver problemas. Mi trabajo consiste en, teniendo un presupuesto acotado, plazos imposibles de cumplir, y exigencias de todo tipo, resolver los problemas que aparezcan para llegar a buen puerto en tiempo y forma. Y ahí aparecen problemas todos los días, y muchos.
Al principio, por inexperiencia, me desesperaba, mi corazón se volvía loco latiendo, y mis manos transpiraban. Hasta que conocí a Wallace Wattles. Eso fue un bálsamo enorme y tranquilizador que me hizo ver las cosas de otra forma.
Ahora cuando me encuentro con un problema que parece insoluble, mi primera reacción es mirar hacia adentro, hacia mi alma profunda. Tranquilizarla, ponerla quieta y calma. El alma controla al cerebro, y si tu alma o tu espíritu están nerviosos o desesperados, tu cerebro no funcionará bien. Las ideas no vendrán y la solución no aparecerá.
Una vez hecho esto, mi alma tranquila, quizás pensando en un paisaje tranquilizador, o en un futuro donde este problema esté definitivamente solucionado, el cerebro comienza a buscar soluciones descansando sobre esa tranquilidad. Todo se empareja. Todo se vuelve claro.
Ahi, en ese momento, empiezan a aparecer las soluciones mágicamente. Y quizás más de una al mismo tiempo.
Todo este proceso, día tras día, genera una adrenalina dentro de tu cuerpo que te hace sentir placer. Sobre todo si ves que las soluciones que adoptaste eran las mejores, las más inteligentes. Y eso te provoca hasta un placer físico, palpable, limpio y claro.
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Ayer sábado 3 de Mayo hemos tenido la satisfacción de ser entrevistados por la radio más importante de España. Asi es, aunque les parezca mentira.
La Cadena SER y el programa Carrusel Deportivo, conducido por Pepe Castaño y Paco Gonzalez, nos invitaron a una entrevista para conversar acerca de nuestro nuevo blog, Hazte Rico Ya.
Fue una sorpresa y un placer enorme hablar para más de 2 millones de oyentes, presentar nuestro sitio y recibir multitud de comentarios. Un placer participar del programa MAS ANTIGUO de la radio española, en el aire desde 1954 (!!!)
Queremos agradecer a Pepe, a Paco y a su productor Jorge Hevia por haberlo hecho posible. Muchas gracias.
Nota: A todos los que aun no visitaron nuestro nuevo blog, Hazte Rico Ya, les sugerimos que lo hagan, está buenísimo y estará mejor ya que cada día le estamos incorporando nuevas cosas.
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Otra idea contenida en el mensaje de Wallace Wattles es esencial para mejorar nuestras vidas. Y lo puedo decir basándome en el ejemplo de cómo esa idea mejoró mi propia vida. Es la idea de ver las cosas positivas y no las negativas.
Wattles lo dice una y otra vez: no se concentre en las cosas negativas que le pasan a Ud. o a su entorno, no lea las malas noticias, no se rodee de ideas o sucesos negativos, no vea la pobreza, las miserias humanas. Rodearse siempre de lo bueno y de lo positivo, de lo feliz y de lo gracioso, esa es la recomendación fundamental. Y seguirla al piede la letra en este mundo tan atosigado por malas noticias de todo tipo, no es fácil.
Pero no es el optimismo ingenuo ni la inocencia feliz. Es no cargarse de cosas negativas. En mi caso, eso funciona en forma genial, llenándome de alegría. Es fundamental aclarar que esa idea debe ir de la mano de la autoconfianza, la misma que uno gana cuando sabe, por Wattles, que puede controlar lo que le pasa y hacer que lo que le pase sea bueno.
Yo trato, es imposible lograrlo del todo, de no ver imágenes negativas, la guerra, la pobreza, los niños lastimados, etc. sino todo lo contrario. Cuando esas imagen me invaden por algun medio, salgo inmediatamente y me dedico a ver otra cosa, a pensar en otra cosa.
Y el efecto es poderoso. Uno se llena de oxígeno, de optimismo, de pureza, y eso redunda en una mayor facilidad para obtener lo que uno imagina en su visión. Es un ejercicio arduo, hay que estar muy atento, pero la energía positiva que se gana a cambio de energías negativas que a uno no lo invaden, es sorprendente. Les digo enfáticamente que vale la pena hacer la prueba.
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Todos nosotros tenemos un trabajo pero no a todos su trabajo lo hace feliz. Muchas veces hay problemas. A veces son provocados por el mismo trabajo y a veces por los compañeros o jefes o dependientes. Muchas veces estos problemas hacen que las personas busquen desesperadamente cambiar de trabajo. Pero existen formas de ser feliz con el trabajo que uno tiene ahora sin esperar al trabajo soñado que va a conseguir mañana.
Luego de una meditación profunda y analizando la experiencia propia y ajena, he encontrado las tres claves, los tres secretos, que a una persona le permiten ser feliz con su trabajo aunque no sea el trabajo ideal.
Alegría
Si no hacemos el trabajo con alegría, aunque sea un trabajo que no nos guste, en lugar de trabajo se convertirá en un infierno. Levantarse por la mañana cada día será una tarea gigantesca, pensando en lo que nos espera. Sin embargo la alegría hace que todos los problemas pasen a un segundo plano.
Sé que es difícil poner alegría cuando el trabajo no nos gusta o cuando tenemos muchos problemas. Pero no es imposible. Si uno mira alrededor y ve que tiene un trabajo, que tiene un camino que recorrer y que recorrerlo con buen humor lo hará más fácil, entonces la alegría aparece en nuestro espíritu. No debemos dejarnos llevar por la tristeza.
El día 1 de abril es el día Internacional de la diversión en el trabajo. http://www.playfair.com/fun.htm
En este sitio web pueden encontrarse ideas para celebrarlo.
Dar más que lo que se recibe
Uno de los secretos para que el trabajo sea placentero es que nosotros debemos dar más de lo que recibimos en el trabajo. Si trabajamos solamente para tener dinero para vivir, debemos retornar otros servicios o bienes intangibles en recompensa por el dinero que nos dan, más alla de hacer nuestro trabajo de la manera más perfecta posible.
La razón de esto es una razón física. Si damos más de lo que nos pagan por dar, el universo se enriquece, contribuimos a la riqueza de todo lo que nos rodea. De este modo mejoramos la especie y mejoramos nuestro entorno. Seguramente esta mejora será retribuida por la naturaleza a nuestro favor.
Saber que habrá dificultades
Todos sabemos que en nuestro trabajo habrá dificultades siempre. Y sin embargo las dificultades nos sorprenden, nos sentimos mal, nos ponemos tristes o deprimidos cuando ocurren. Pero todos sabemos que siempre tarde o temprano van a ocurrir. Entonces por que nos sentimos mal y nos enojamos con nuestra suerte cuando ocurre?
En el siglo 21 los puestos de trabajo que son ocupados por personas son aquellos que requieren la habilidad del ser humano para resolver dificultades sorpresivas e imprevistas. Todos los demás puestos de trabajos están o estarán pronto ocupados por máquinas. Por lo tanto, es una bendición que ocurran las dificultades por que es la razón por la que tenemos trabajo, así de simple.
Sin embargo nosotros reaccionamos mal ante ellas, nos enojamos, nos estresamos y nos sentimos las personas mas desgraciadas del mundo, cuando en realidad deberíamos estar contentos de que eso ocurra. Y no es una idealización. Es la realidad.
Por lo tanto, si ocurren problemas, defectos y otros inconvenientes, debemos saber que así va a ser y que para eso estamos, y ahí ocuparemos el lugar que realmente nos corresponde.
En resumen, estas tres cosas son las que nos harán felices en nuestros trabajos, por m´s rutinarios que parezcan. Dar alegría, dar más que lo que nos pagan por dar, y afrontar los problemas con alegría, tranquilidad e ingenio creativo. Apliquemos estos consejos y cada día iremos a trabajar con una sonrisa. El mundo será mejor para nosotros y para todos los que nos rodean.
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Muchas veces, dentro de los cientos de mails que recibo mensualmente, alguien me pregunta por qué teniendo una visión clara de lo que desea, esto no progresa y nada parece moverse hacia sus deseos. Acaso la ciencia de Wattles no funciona? Qué podría estar pasando? Por qué nada parece concretarse de acuerdo a nuestros deseos?
La respuesta es simple. La mayoría de las personas, no todas, creen que desean algo por que lo piensan concientemente. La conciencia o la mente conciente, son la mente que alcanzamos a ver. Pero esto es solamente la punta de un iceberg. Nuestra mente total es mucho más que esto, y está en estado “subterráneo” respecto de nuestra conciencia. Por debajo de nuestra conciencia parece haber, acorde a lo descrito hace cien años por Mr. Freud, una mente subconciente y una mente inconciente.
No soy un científico y no tengo elementos para juzgar si Mr. Freud estaba en lo cierto o no, pero claramente supe que al menos un altísimo porcentaje de nuestra mente se mueve en lugares profundos, que ni siquiera sospechamos. Solamente vemos la punta del iceberg, la parte a la cual tenemos acceso. Y si nuestra mente total no está alineada con nuestros deseos, la pequeña parte conciente difícilmente pueda hacer mover el universo y las cosas que deben moverse para cumplir nuestros verdaderos deseos. O inclusive pueden contradecirse y anularse.
Debajo de nuestra conciencia nuestra mente piensa permanentemente, y envía mensajes al resto de las cosas, y a la sustancia conciente. Para nada se detiene cuando nuestra conciencia se toma un respiro, por ejemplo al dormir. Nuestro ser sigue viviendo, nuestra mente trabajando y nuestro espíritu continúa despierto y enviando mensajes al resto del universo.
Por eso es importante alinear nuestro espíritu y su agradecimiento, quizás nuestra arma más poderosa, con nuestra mente conciente, nuestros deseos o visiones de lo que queremos ser, hacer, tener o vivir. Como se hace? Eso es tema de otro artículo, pero en principio la única arma en nuestro poder es nuestro espíritu. Aprender a dominarlo es aprender a crear para nosotros. Es aprender a ser dios.
Por ahora baste decir que ese es el mecanismo por el cual nuestros deseos concientes pueden ser anulados por otra mente, también nuestra, que nos hace naufragar. Y por eso nos parece que la ciencia no funciona.
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A veces, como ahora, dejo suspendido el blog durante un tiempo, unos días. Esta vez fue por un viaje a la Amazonia donde me gasté una semana de ver paisajes inauditos, poblaciones increíbles por su belleza y su atraso al mismo tiempo, y carreteras sacadas de un paisaje inventado. Selva, montañas, valles, lagos, ríos de aguas cristalinas, pájaros de ensueño, etc etc etc.
No se puede describir tanta belleza. No se puede desribir lo que a ojos humanos es belleza, y como la naturaleza se recrea, procrea y reinventa mejor que el soñador más arriegado. Al mismo tiempo, la pobreza, el atraso, lo menos digno de los seres humanos embebido dentro de un paisaje puro e infinitamente bello. Comprender hasta qué punto podemos degradarnos como especie, mientras la naturaleza engrandece más y más a las especies que la respetan y obedecen.
Fue una experiencia inquietante, sobrecogedora, bella. A veces me alejo del blog, pero me acerco más y más a la gente, al universo, tratando de entender como podemos ser tan torpes e ignorantes.
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Aja, hemos llegado a la pregunta del millón. Si yo tuviera una receta para contestar esa pregunta, haría un programa de TV donde le respondería esa duda a una sola persona y tendría miles de millones de televidentes como audiencia. Es posible que la pregunta básica que todo ser humano debe contestarse a si mismo cuando entra en la edad adulta sea tan difícil de contestar? Acaso los seres humanos no sabemos lo que queremos? Tal vez sea posible que no tengamos ni la más remota idea de lo que queremos, en muchos casos sino en casi todos?
Si, es posible.
Quizás sea una analogía de lo que decía El Principito de Saint Exupery: Lo esencial es invisible a los ojos. Diríamos, La Pregunta que Parece más Obvia es la más Difícil de Responder. No en vano proliferan los psicólogos y psicoanalistas que escudriñan nuestra alma en busca justamente de esa respuesta.
Pero si bien no hay una receta que nos diga qué mecanismo usar para saberlo, podemos dar algunas pistas. La primera es diferenciar querer de desear. Las cosas que yo quiero tener no siempre son las que deseo y viceversa. Querer tener algo es quererlo, simplemente, por que mi mente quiere que yo lo posea. Desearlo es un sentimiento menos mental, y que se vive más con el cuerpo, con los sentidos. Yo en este momento deseo un helado de chocolate, pero no quiero para mi futuro un helado de chocolate, no se si se entiende la diferencia. Queremos con la mente, deseamos con todo el cuerpo, el alma y el corazón. La Ciencia de Volverse Rico es una actitud mental, es querer mas que desear. Y lo que quiero para mi futuro, lo que quiero poseer, tener, disfrutar, ser, es algo que tengo que visualizarlo en mi mente, no mezclarlo con sensaciones o sentimientos. La Ciencia es mental, por que la mente crea, el corazón o el deseo no crean.
Lo segundo es la profunda introspección. No hay otro camino. Yo decía en un post de hace unos días que no todo el mundo quiere ni está verdaderamente preparado para ser rico, con todos los problemas que ello puede acarrear. Ahí es el punto donde debemos ser absolutamente sinceros con nosotros mismos. En el caso más generalizado de los lectores de este blog, coincidirán conmigo que cuando uno llega a cierta edad adulta, es difícil saber que es lo que realmente se quiere. Esto es así por que se ha vivido mucho, se han visto muchas cosas, se ha comprobado que la vida es algo tan complejo y completo, que uno no sabe realmente con qué parte de la vida quedarse, donde poner el acento.
Es por eso que la sinceridad con uno mismo es fundamental. Nadie como tú va a saber qué es lo que realmente deseas, pero nadie como tú te engañará tan fácilmente. Es un camino de doble vía. Y debemos ser sinceros con nosotros mismos, con quién sino?
Y la tercer pista es más “cruenta”, por darle un adjetivo: es pensar en nuestra historia personal. Los caminos que hemos tomado y abandonado, el lugar de donde venimos, nuestras frustraciones de pequeño, lo que alguna vez quisimos ser y no nos animamos o no nos dejaron ser, las frustraciones de nuestros padres que pesan aún sobre nosotros. En definitiva, la historia de nuestra propia vida. Esa historia está en la raíz de lo que somos, por tanto sacar o interpretar nuestros objetivos a partir de nuestra historia misma, no podría nunca ser algo ajeno a nosotros. Y quizás ahí encontremos lo que realmente queremos hacia adelante, hacia el futuro. Mirarnos pero en la historia, en nuestra historia, contarla como una película y sacar de ahí lo que nos falta, la dirección que buscamos, el futuro que anhelamos pero sin saberlo.
Es obvio mencionar que esto es simplemente un indicio de camino, cada uno debe tomar lo mejor que vea y seguirlo. En el futuro, allá lejos pero muy cerca, está lo que deseamos. Wattles lo sabía, y así lo escribió.
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Me escribió una amiga para comentarme que hace un tiempo tenía con su esposo un negocio exitoso. Y cuanto más exitoso eran más problemas comenzaron a aparecer, hasta que terminaron separados. Ella piensa que eso pudo haberlos marcado de tal forma, que ahora su mente está trabada y eso le impide avanzar, progresar económicamente y tener más cosas. Ella piensa que aquel hecho les hace pensar, inconcientemente, que si les va bien con el dinero van a volver a terminar separados.
Es el miedo al progreso, a dejar la felicidad actual. Es como si fueran a ser castigados por ambiciosos, y el universo les castigara su ambición quitándoles algo que quieren más que al dinero.
Yo le dije a mi amiga que ese trauma efectivamente existe en mucha gente. Muchos de nosotros no queremos progresar más rápido o no queremos progresar en absoluto por que tenemos miedo a perder lo que tenemos, que nos parece que es mucho. Pensamos que si nos volvierámos ricos de golpe, por ejemplo, eso nos traería mala suerte y podríamos perder nuestra familia o nuestros amigos. Y así nos conformamos, no arriesgamos, y tratamos de mejorar de a poco, muy de a poco, sin que el Universo se de cuenta.
Es un mecanismo de defensa de la naturaleza, Mientras estemos bien, mejor no innovar, no cambiar.
Pero es una trampa, una absurda trampa. Especialmente por que esto significa aceptar el miedo, aprobar nuestro propio miedo como algo natural, que vive con nosotros todo el tiempo. Y ese miedo se va a terminar ganando nuestra alma, va a terminar apoderándose de nosotros. Ese miedo nos va a hacer avanzar cada vez más lento, más lento, hasta detenernos. Y luego no hay salida. No hay manera.
El futuro y la riqueza están hechos para nosotros. Para quién sino? Y ese futuro tenemos que tomarlo, de la forma que lo deseamos. Primero debemos despejar el miedo de nuestra mente, y luego apoderarnos del futuro. Como dice Wattles, nada hay de bueno en ser pobre o tener una vida modesta. Si asi fuera todos los pobres serían felices, y no lo son. La pobreza no es algo bueno, es un estado lamentable que no nos ayuda para nada. Y la clase media tampoco, solamente aumenta la frustración de las personas. Nadie puede desarrollarse por completo si no tiene todo lo que desea, todo lo que necesita para manifestar todas sus cualidades humanas. Nadie puede ser feliz en la mediocridad.
Y la seguridad que creemos tener, en el momento menos pensado desaparece. Asi que tomemos el futuro como nuestro, despejemos nuestra mente del miedo, y seamos libres del temor que nos causa avanzar. Solo así podremos, rápidamente, conseguir todo lo que deseamos y ser verdaderamente felices. Y siempre con alegría.
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Todos tenemos algo para dar. Esa es una verdad que no tiene discusión. Lo vemos todos los días, a cada paso, en todas las situaciones. Aún en aquellas que no lo parecen.
En mi trabajo conozco mucha gente, tanto personas muy capaces y muy preparadas en universidades del primer mundo, así como gente que apenas a terminado su escuela elemental y desarrolla trabajos muy simples. Conozco también personas de gran experiencia, que hace muchos años que hace su tarea, y personas que recién empiezan en un oficio, ya sea simple o complejo. Y en todas, absolutamente en todas, veo algo que tienen para dar. Algo que los demás necesitan, a cada paso, a cada momento del día.
Trabajamos en un grupo, más o menos reducido. En ese grupo, como digo, hay personas de toda formación y experiencia. Mi primer trabajo fue intentar unir al grupo, es decir darle la característica de grupo. Entenderlo como un conjunto de personas como un objetivo común, con un proyecto entre todos. Para ello lo primero que hice, obviamente, establecer la meta en común y comentarla con todos, haciéndoles ver que teníamos todos que trabajar para lo mismo.
Pero la segunda cosa que hice, fue hacerles ver a cada uno de ellos que todos tenían algo para darle a los otros. Más que concentrarme en mostrarles que cada uno era necesario, que el trabajo de cada uno era parte escencial del trabajo del grupo, mi conversación con cada uno de ellos fue demostrarles que tenían algo para darle al grupo. Eso hizo que la motivación creciera exponencialmente. O sea, más que mostrarle que cada uno era necesario por la función que cumplía, me concentré en descubrir que cosa cada uno podía aportar al grupo más alla de su trabajo.
Su trabajo es la contraparte de su sueldo, pero para que se cumpla el precepto de Wattles de “dar más de lo que se recibe”, ellos, cada uno, debía dar más de lo que recibía, es decir tenía que dar algo más que su trabajo. Haciendo su tarea simplemente forman parte de una maquinaria como un engranaje, que en el mejor de los casos funcionando perfecto pude llegar a cumplir la meta. Y nunca funcionará en forma perfecta, por supuesto. Pero dando más de lo que reciben, el mecanismo de la maquinaria funciona más aceitado y se cubren todas las deficiencias que pudiera haber en la tarea de cada uno. Así, cada uno crece y crece el grupo. Extrapolando, crece el universo, con más vida para todos.
Y qué es lo que cada uno puede dar? Comencé mencionando a todos la alegría y la buena educación. Esas dos cosas esenciales son una primera base por que transforman el lugar de trabajo en un lugar agradable, pacífico y placentero. Un buen ambiente vuelve a todos más productivos y eficaces. Además lima asperezas, genera confianza y nos hace más llevaderos los problemas que siempre, siempre, van a ocurrir.
Y luego continué con la indulgencia. La indulgencia es una virtud que no tiene prensa, pero es esencial para la comprensión entre los seres humanos. La indulgencia es pariente de la generosidad, y consiste en ser comprensivo con los errores de los demás al mismo tiempo que le damos una segunda oportunidad y no ponemos acentos demasiado fuertes en las fallas ajenas. La indulgencia permite construir relaciones entre los humanos, por que el conocimiento mutuo de los errores de cada uno genera una familiaridad y una aceptación extraordinarias.
Hay mucho más para decir, y para dar. Pero estas tres cosas que hablé con cada uno de ellos produjeron un efecto multiplicador impresionante. Cada una de las personas se dio cuenta de que tenía mucho más para dar que su mero trabajo de 8 horas en una oficina. Cada uno tomó conciencia de lo importante que era él mismo para todo el grupo, y eso unió y solidificó al grupo.
Las cosas están pasando en este mismo momento, pero puedo asegurar que ni en diez años podría haber logrado un grupo tan unido como lo logré en pocas semanas mostrando lo que cada uno tiene para dar, sin estar obligado a hacerlo. Es mágico. Hagan la prueba.
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Una de las primeras cosas que uno aprende cuando lee por primera vez el libro de La Ciencia de Hacerse Rico de Wallace Wattles es la necesidad de dar más de lo que recibimos. Wattles lo dice relativo al comercio: dar más en valor de uso que el dinero que recibimos por determinado bien. Quizás las limitaciones de la época, y el valor exagerado del comercio en ese momento, le dieron ese cariz, meramente comercial. Pero su significado es amplio. Dar más de lo que recibimos, nada más ni nada menos.
La razón es bien sencilla. De esa manera, siendo generosos con los que nos hacen un bien, que quizás solo consista en comprarnos algo, enriquecemos el mundo. Para los que están en el comercio, el cliente es una ayuda, un colaborador, sin él no existe negocio. Si todos diéramos más de lo que nos dan, el mundo se enriquecería. La abundancia reinaría, en lugar de la pobreza y la miseria, sobre vastas extensiones del planeta.
Claro que uno podría pensar que si da mas de lo que recibe se empobrece. Y no. Por que justamente Wattles dice dar más en valor de uso que el valor monetario. O sea dar más pero de distinta forma. Por supuesto que si yo doy dos panes en mi panadería cuando me estan pagando solo uno, voy a quebrar. Por eso es la frase “dar más en valor de uso” o sea dar algo diferente de lo que nos están dando. Algo que les sirva de otra forma.
Si todos diéramos una sonrisa cuando compramos algo, o una palabra de aliento, o un agradecimiento, o simplemente un buen deseo, eso multiplicado por miles de millones haría el mundo más rico. Si hasta las grandes corporaciones han entendido esta verdad después de cien años. No hay una gran corporación que se precie que no tenga algún plan o programa de desarrollo comunitario, de ayuda a los más necesitados, de apoyo a las minorías, etc etc etc.
Y si ellas, los monstruos insensibles del capitalismo, lo han entendido. Que esperamos para entenderlo nosotros? (continuará…)
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