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Como este es un diario virtual dedicado a un experimento, y ese experimento tiene que ver con el alma del sujeto, es importante uqe deje constancia de los cambios que voy percibiendo.

Hace unos dias publiqué algo referido a los cambios. Bueno, esos cambios se van acentuando. Cada vez más mi confianza en el experimento se va tornando más cierta. Influye, por ejemplo, el hecho de que encontré hace un par de días el libro “Piense y hagase rico!” de Napoleón Hill. No conocía a NH, pero me enterado de que es un autor muy famoso, quizas el más famoso, de las décadas de los 50 y 60 en esta clase de temas.

Bueno, NH dice casi casi exactamente lo mismo que había dicho Wattles sesenta años antes.

Y eso templó mi alma en la convicción de que este experimento va a dar resultado. VA A DAR RESULTADO. Y por una razón muy sencilla: por que no puede fallar.

Ambos pregonan la ley de la inevitabilidad de los deseos humanos. Cuando se desatan con fuerza, nada los puede detener y la materia oscura se mueve en consonancia.

Cada vez me siento más seguro. Aún titubeo a veces, pero por primera vez tengo la sensación de estar ante algo verdaderamente grande, y que solo depende de mí poder lograrlo.