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He pensado mucho acerca de la gratitud en estos días. Había tomado algunas notas antes y estaba queriendo enfocarla de alguna manera práctica que me permitiera “agrandar” mi gratitud, ya que es una de las piedras fundamentales del sistema descubierto por Wallace Wattles.

La mente agradecida está constantemente fija en lo mejor. Por lo tanto, tiende a volverse lo mejor. Tome la forma o el carácter de lo mejor y recibirá lo mejor.

Esta frase de Wallace Wattles siempre me intrigó. Obviamente que sacada de contexto no dice mucho, y no es la idea transcribir aquí todo el capítulo. Solo trato de entenderla en toda su magnitud.

La gratitud es la forma activa de la humildad. Ser humilde es saber que no todo pasa por nosotros, que existen los otros y que pueden ser muy diferentes, asi como tomar un lugar de servicio a la hora de posicionarte entre tus pares. Pero esa humildad es siempre pasiva, está siempre dimensionada por la forma en que te ven los demás.

Cuando esa humildad se vuelve activa, se transforma en gratitud, en agradecimiento. Es usar la conciencia de que no somos los poderosos del universo en este plano sino en otro, ni detentamos poder alguno más que nuestras mentes, y agradecer al universo que tengamos la oportunidad de estar aqui y ahora, simplemente, para recibir los beneficios que nos da y nos seguira dando. Es activa por que se toma el tiempo para dar gracias, siente la necesidad de hacerle saber al todo que valoramos lo que ha hecho y hará por nosotros.

Pero además, la gratitud, como dice Wallace Wattles, nos conecta con lo mejor, con lo superior, con la inteligencia que todo lo puede y todo lo hará por nosotros. La gratitud nos fija la mente en otro, en el Otro, en la sustancia que todo lo abarca y genera. Y como fijamos nuestra mente en lo excelso y en lo sublime, hace que nuestra mente deje de lado mezquindades, competencia y error.

Cada día que pasa se refuerza mi fe, y por tanto debo agradecer al infinito que este vivo para recibir sus bendiciones y mis sueños. De otra forma, me perdería en lo minúsculo y en lo pobre.