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Ayer me detuve bastante tiempo a pensar en una idea que dejó Anselmo en un comentario reciente de este blog. La idea expresaba claramente que todos los seres humanos nacen preparados con las mismas herramientas y que éstas son las necesarias y suficientes para lograr su felicidad o conseguir lo que deseen. No existen condicionantes externos que puedan detenernos si aplicamos las técnicas correctas. Y todos tenemos los dones necesarios y la capacidad para aplicarlas, independientemente de nuestro origen. Basta entonces solamente con conocer los mecanismos apropiado.

Si uno lo mira desde el punto de vista de la naturaleza íntima de las cosas, esta idea es absolutamente fantástica por lo real y por lo sencilla. Es claro que la naturaleza, dios, o la sustancia amorfa y pensante deben haber construido el universo de una forma simple, a pesar de toda la complejidad que vemos en él, y que es la necesaria para mantener la vida y desarrollarla. La idea de que todos tenemos en nuestro interior los mecanismos para lograr la felicidad me parece muy tentadora. Es más, de tan sencilla parece absolutamente divina, por darle un adjetivo condundente.

Otro argumento a favor de esta idea, además de su simplicidad, es que este hecho permite explicar como es que personas nacidas muy pobres o en ambientes muy limitados han logrado fortuna y dicha inmensas, mientras que personas nacidas con todas las comodidades, ventajas y beneficios no han sabido ni siquiera mantenerlos, los han dilapidado y han terminado pobres e infelices. Inclusive casos donde actuando de determinada manera han adquirido fortunas, y luego las han perdido por haber cambiado su forma de actuar.

Todos tenemos dentro nuestro los mecanismos necesarios para conseguir fortuna. Algunos los aprenden, los manejan y tienen éxito en sus emprendimientos. Otros simplemente los ignoran y batallan toda su vida luchando contra molinos de viento, intentando vencer dificultades que no existen y buscando los motivos que les impiden el progreso donde realmente no hay más que fantasmas. Las personas pueden nacer con diferentes habilidades, mayor o menor coeficiente intelectual, mayor o menor destreza específica, etc pero todas tienen la misma capacidad natural para lelgar al éxito y a la riqueza, o mejor dicho, a la capacidad de dar más vida a los otros y a todo el universo. Las diferencias entre unos y otros pueden ser miles, pero todos tienen la misma capacidad de conseguir el bienestar y la fortuna en todos los órdenes de la vida.

Esto no es otra cosa que una visión de las ideas de Wallace Wattles desde otro ángulo. Pero la idea de que la sustancia creó a todos los seres con las mismas capacidades fundamentales de éxito me parece absolutamente revolucionaria para el pensamiento y la filosofía actuales.

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