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He leído por ahí que los promotores o divulgadores del libro El Secreto y la película El Secreto, basada en la Ley de Atracción entiendo, se atribuyen la paternidad sobre las fortunas más famosas de la humanidad. Nos dicen, al menos así creí entenderlo, que Carnegie, Rockefeller y otros por el estilo, han llegado a ser millonarios gracias a que tenían en sus manos el secreto que estos grupos ahora nos develan.

Ademas de ser absolutamente presuntuosos, dado que no hay la más mínima forma de saber cómo Rockefeller hizo su fortuna en su íntimo cerebro, me parece completamente disparatado adjudicar todas estas fortunas a una determinada forma de pensar. Y si los poseedores de esas fortunas tenían un secreto inviolable que les fue transmitido misteriosamente, dificilmente podamos comprobarlo.

Cuidado, no digo que casualmente no pudieran tener razon en gran medida, ya que no hay manera de probarlo. Pero presumir de ello para vender libros o películas me parece un exceso de marketing. Por supuesto que además tiñen a esa afirmacion con un componente conspirativo, ya que dan a entender que todas esas personas ricas compartían un mismo secreto, transmitido a todos ellos de forma oscura y subterránea.

Es inutil mencionar que todo ello es imposible de probar. Pero ese sería el menor de los males. Lo malo es que los pone en un nivel de fanfarronería que hace que la gente inteligente descrea inmediatamente de sus teorías, dejando de lado sus componentes positivos. Es decir, alguien bien intencionado que se expone a ese nivel de exageración, espanta por su marcado olor a marketing barato.

Al menos eso creo yo.