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Me escribió una amiga para comentarme que hace un tiempo tenía con su esposo un negocio exitoso. Y cuanto más exitoso eran más problemas comenzaron a aparecer, hasta que terminaron separados. Ella piensa que eso pudo haberlos marcado de tal forma, que ahora su mente está trabada y eso le impide avanzar, progresar económicamente y tener más cosas. Ella piensa que aquel hecho les hace pensar, inconcientemente, que si les va bien con el dinero van a volver a terminar separados.

Es el miedo al progreso, a dejar la felicidad actual. Es como si fueran a ser castigados por ambiciosos, y el universo les castigara su ambición quitándoles algo que quieren más que al dinero.

Yo le dije a mi amiga que ese trauma efectivamente existe en mucha gente. Muchos de nosotros no queremos progresar más rápido o no queremos progresar en absoluto por que tenemos miedo a perder lo que tenemos, que nos parece que es mucho. Pensamos que si nos volvierámos ricos de golpe, por ejemplo, eso nos traería mala suerte y podríamos perder nuestra familia o nuestros amigos. Y así nos conformamos, no arriesgamos, y tratamos de mejorar de a poco, muy de a poco, sin que el Universo se de cuenta.

Es un mecanismo de defensa de la naturaleza, Mientras estemos bien, mejor no innovar, no cambiar.

Pero es una trampa, una absurda trampa. Especialmente por que esto significa aceptar el miedo, aprobar nuestro propio miedo como algo natural, que vive con nosotros todo el tiempo. Y ese miedo se va a terminar ganando nuestra alma, va a terminar apoderándose de nosotros. Ese miedo nos va a hacer avanzar cada vez más lento, más lento, hasta detenernos. Y luego no hay salida. No hay manera.

El futuro y la riqueza están hechos para nosotros. Para quién sino? Y ese futuro tenemos que tomarlo, de la forma que lo deseamos. Primero debemos despejar el miedo de nuestra mente, y luego apoderarnos del futuro. Como dice Wattles, nada hay de bueno en ser pobre o tener una vida modesta. Si asi fuera todos los pobres serían felices, y no lo son. La pobreza no es algo bueno, es un estado lamentable que no nos ayuda para nada. Y la clase media tampoco, solamente aumenta la frustración de las personas. Nadie puede desarrollarse por completo si no tiene todo lo que desea, todo lo que necesita para manifestar todas sus cualidades humanas. Nadie puede ser feliz en la mediocridad.

Y la seguridad que creemos tener, en el momento menos pensado desaparece. Asi que tomemos el futuro como nuestro, despejemos nuestra mente del miedo, y seamos libres del temor que nos causa avanzar. Solo así podremos, rápidamente, conseguir todo lo que deseamos y ser verdaderamente felices. Y siempre con alegría.