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Muchas veces, dentro de los cientos de mails que recibo mensualmente, alguien me pregunta por qué teniendo una visión clara de lo que desea, esto no progresa y nada parece moverse hacia sus deseos. Acaso la ciencia de Wattles no funciona? Qué podría estar pasando? Por qué nada parece concretarse de acuerdo a nuestros deseos?

La respuesta es simple. La mayoría de las personas, no todas, creen que desean algo por que lo piensan concientemente. La conciencia o la mente conciente, son la mente que alcanzamos a ver. Pero esto es solamente la punta de un iceberg. Nuestra mente total es mucho más que esto, y está en estado “subterráneo” respecto de nuestra conciencia. Por debajo de nuestra conciencia parece haber, acorde a lo descrito hace cien años por Mr. Freud, una mente subconciente y una mente inconciente.

No soy un científico y no tengo elementos para juzgar si Mr. Freud estaba en lo cierto o no, pero claramente supe que al menos un altísimo porcentaje de nuestra mente se mueve en lugares profundos, que ni siquiera sospechamos. Solamente vemos la punta del iceberg, la parte a la cual tenemos acceso. Y si nuestra mente total no está alineada con nuestros deseos, la pequeña parte conciente difícilmente pueda hacer mover el universo y las cosas que deben moverse para cumplir nuestros verdaderos deseos. O inclusive pueden contradecirse y anularse.

Debajo de nuestra conciencia nuestra mente piensa permanentemente, y envía mensajes al resto de las cosas, y a la sustancia conciente. Para nada se detiene cuando nuestra conciencia se toma un respiro, por ejemplo al dormir. Nuestro ser sigue viviendo, nuestra mente trabajando y nuestro espíritu continúa despierto y enviando mensajes al resto del universo.

Por eso es importante alinear nuestro espíritu y su agradecimiento, quizás nuestra arma más poderosa, con nuestra mente conciente, nuestros deseos o visiones de lo que queremos ser, hacer, tener o vivir. Como se hace? Eso es tema de otro artículo, pero en principio la única arma en nuestro poder es nuestro espíritu. Aprender a dominarlo es aprender a crear para nosotros. Es aprender a ser dios.

Por ahora baste decir que ese es el mecanismo por el cual nuestros deseos concientes pueden ser anulados por otra mente, también nuestra, que nos hace naufragar. Y por eso nos parece que la ciencia no funciona.