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He leído un pequeño artículo del Dr. Robert Anthony respecto de los mitos y las verdades que rodean lo que conocemos como acción. Por acción se refiere a trabajo, actividad física o mental que desarrollamos cuando queremos ganar un dinero o obtener un bien. Y lo que dice el Dr. Anthony es sencillamente asombroso. Quiero aclarar que el citado doctor es un experto en la filosofía que rodea a Wallace Wattles y su obra.

La idea que presenta el artículo es simple, pero no por eso mejos asombrosa. Se basa en pensar que debemos actuar, trabajar, movernos, pero cuando estemos realmente preparados. Trataré de traducir lo mejor posible la idea del Dr. Anthony.

Todos trabajamos guiados por la idea de que si no hay esfuerzo, nada se consigue. Desde pequeños nos han metido esa idea en la cabeza y toda nuestra cultura gira alrededor de ella. Sin esfuerzo, sin trabajar duro, sin inmolarse en el altar del trabajo nada se conseguirá. Ese es el mensaje. Sin embargo vemos aqui y alla personas que parecen conseguir todo lo que se proponen sin esfuerzo, y si bien no son muchas, seguramente todos conocemos alguna. Y todos, absolutamente todos nosotros, conocemos muchas personas que se matan trabajando toda su vida, se sacrifican ellos y ellos a sus familias, y sin embargo siguen en la pobreza, pasando penurias, sin ni siquiera lograr lo mínimo que los haría felices.

Por qué pasa esto? Por que trabajar sin estar preparados, es avanzar hacia atrás. Y que significa estar preparados? Es estar en la vibración que atraiga las mejores cosas que deseamos. Todo el universo vibra, por que todo vive. Y nuestras vibraciones atraen a otras vibraciones semejantes. Nuestro pensamiento vibra, y con ello acerca las cosas que deseamos cuando estamos preparados.

Pero si trabajamos bajo presión, obligándonos a picar las piedras hasta que nos sangren las manos, lo que atraeremos es más dolor, mas pena. Nuestra vibración será negativa, será hacia el dolor y el sacrificio, y eso vendrá hacia nosotros más rápido de lo que imaginamos. En cambio de ello, deberíamos enfocarnos en la idea de lo que deseamos, pero antes de hacer el esfuerzo.

El secreto para ello lo da el mismo autor. Antes de actuar, pensar en lo que deseamos para nuestro futuro. Si al hacerlo notamos pesadez o ansiedad, no es el momento de actuar. Si al pensar en nuestros deseos futuros sentimos el apuro y la ansiedad por conseguirlos, esperemos. En cambio, si al pensar en las cosas que deseamos sentimos esa paz y esa calma de lo que sabemos que está YA en camino hacia nosotros, es el momento de actuar, de trabajar, de aplicar nuestro mejor esfuerzo en lo que hacemos. Estaremos sabiendo que el resultado será el que deseamos y que solo tenemos que pavimentar el camino para que lleguen las cosas que ansiamos.

Las  cosas que conseguiremos no llegarán por nuestro esfuerzo mental o físico solamente, nada haremos contra la energía del universo. Llegarán en el momento que nuestra energía esté lista, vibrando de tal modo con lo deseado, que nuestro esfuerzo ya no será un esfuerzo, ya no traerá cansancio ni pena, sino será solo alistar el terreno para que llegue eso que nos hará felices.