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Es una pregunta que muchos de ustedes se harán, y con justeza, ya que sería una consecuencia lógica de haber dominado y aplicado las enseñanzas de Wallace Wattles. Y la respuesta es muy sencilla: no soy millonario. Si bien tengo un excelente trabajo, que como expliqué en varios posts lo conseguí gracias a Wattles, muy bien remunerado, cómodo y que me complace totalmente, no soy millonario. En realidad la respuesta sería más correcta si dijera aún no lo soy.Per el tema es más complejo todavía, porque en realidad, aún no logro contestar la pregunta que todos debemos hacernos al iniciar este camino. Realmente deseo ser millonario? Como también lo hemos dicho varias veces, es una pregunta que tiene una respuesta rápida y una respuesta real, las cuales no siempre coinciden.

La mayoría de ustedes dirían, a la rápida: si, quiero ser millonario. Pero cuando alguien les comience a detallar las dificultades que atraviesa un millonario viviendo en nuestros pobres países, la respuesta comenzaría a dudarse. Aparecerían las acotaciones, “bueno, pero sin el problema de la seguridad, los secuestros, la dificultad para moverse o para pasar desapercibido” etc. etc. Entonces es cuando la respuesta “si” se convierte en un “si, pero…” Y ya no es lo mismo. Ya la decisión, la fé y el propósito que nos pide Wattles no están tan claros. Y asi son los resultados, obviamente.

Como verán, el asunto es complejo. Aventurarse a ser millonario no es un tema sencillo y a más de uno le podrá no solo hacer dudar, sino llegar a tener miedo, inclusive. Muchos incluso podrían pensar que esto es una excusa, pero si lo miran de cerca encontrarán que la cosa no es sencilla.

Tengo un ejemplo cercano. Conozco un matrimonio que ha tenido mucha suerte en su vida (quizas Wattles?) y, viniendo de familias modestas, hicieron mucho dinero. El primer problema que tuvieron fue huir de la ciudad hacia un suburbio cerrado rodeado de guardias. Dejaron de ver asiduamente a sus amigos, por que las distancias eran muy grandes. Ademas, descubrieron que conocían pocas personas en su misma situación de tanto dinero, con lo cual tuvieron que hacer amigos nuevos, mas cercanos. Luego los niños fueron colocados en un colegio super exclusivo, al cual ni siquiera los padres podían visitar a menudo. Bueno, no relataré las otras complicaciones por el estilo, solo diré que no es fácil ser millonario.

Sin embargo, desde que leí a Wattles por primera vez, me dí cuenta de que si esta ciencia servía para ser rico, también podría servir para realizar mi vida de la manera que yo quería. Y así fue como la apliqué.

Ya conté en reiterados posts, y lo hare nuevamente más adelante, como las cosas fueron cambiando en mi vida a partir de Wattles. Desde mi trabajo, mis relaciones, mi forma de vida, absolutamente todo se empezó a acomodar a mis deseos. Más que dinero, que también llegó en buena medida, sin embargo lo mas notable fueron los cambios que se fueron acomodando a cada cosa que deseaba.

Lo más importante de esto es el control. Saber que tu vida está bajo control, bajo tu control. Que puedes hacer lo que quieres siguiendo el método de Wattles, que puedes conocer a quien quieras, que tu trabajo tomará la forma que deseas, en el lugar que deseas. Que aquellos lugares que deseas conocer se acercan a tí milagrosamente. Que las personas que no deseas tener cerca, se alejan rápidamente.

Y en eso de repente aparece el dinero. Control y dinero es la fórmula perfecta, pero de ambos prefiero el control. A ver las experiencias de los lectores.