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Wallace Wattles nos dice que lo más difícil del mundo, para el ser humano, es dominar la propia mente. El ser humano de carácter, por ejemplo, puede dominar un ejército, o puede manejar un grupo de cientos de personas en una compañia. Inclusive puede, y lo hace, gobernar un país, por mas que este sea todo lo grande y complejo que se desee. Pero dominar el propio yo, la propia mente pensante, puede ser un trabajo titánico. Es la primera enseñanza de Wattles. Y no es extraña para cualquiera que lo haya intentado. Se asemeja a un imposible.La mente vaga y divaga. La mente viaja. La mente se fija arbitrariamente en una idea por varios segundos, hasta que alguien tiene que repetir la pregunta y tocarnos el hombro para que lo escuchemos. La mente conversa todo el día de vigilia consigo misma. Se pregunta y se responde, ata cabos, camina o vuela, pero siempre por sí misma, sin depender de nuestra voluntad. Por eso es tán difícil controlarse a uno mismo.

Manejar la mente puede tornarse una tarea imposible. Es normal que esto pase? Acaso yo no soy yo, como decía J.A. Rimbaud? Acaso no tengo control sobre el órgano más fundamental que poseemos? Lamentablemente tenemos que admitir que así es. Inclusive luego del uso magistral de la concentración y la meditación, en el fragor del día la mente humana tiene sus propios caminos, independientes de la voluntad del jefe.

Por eso es tan difícil seguir las enseñanzas de Wattles. Personalmente tiendo a creer que ni siquiera él mismo pudo dominarla a su completo arbitrio. Es muy simple: fijamos nuestra visión, pero no podemos estar todo el tiempo volando con la mirada perdida y la mente fija en nuestros sueños. No podemos dejarnos llevar por la voluntad conciente de dominar nuestra mente, de lo contrario seríamos un zombie que vive con la vista perdida en un punto inexistente.

Entonces cómo? Acaso Wattles nos indicó un camino a seguir que es imposible? No del todo: podemos dominar la mente desde el yo. Algo así como poner un piloto automático sobre nuestros sueños y nuestras visiones. Ese piloto automático lo direccionaremos durante horas de soledad y de comprensión de nuestra visión, hasta que el timón esté bien fijo y firme. Luego liberaremos la mente para que sea controlada por el timón, y nos dedicaremos a nuestra vida de cada día. Eso desplazará a nuestra visión hasta el  plano del subconciente, quien es el que logra realmente la materialización de las visiones.

Estoy buscando en mi misma experiencia algunos métodos para esto. Para poder hacerlo práctico y que no sea un discurso de mercachifle, como los que abundan por algunos sitios web. Los mantendré informados.

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