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Me permito copiar aqui un comentario dejado por Damian Ruz en respuesta a una consulta de Roberto. Lo copio por que posee reflexiones muy importantes acerca de “devolver más que lo que se recibe”, a ver que les parece.

Estimado RobertoCuando W. Wattles se refiere al valor de uso, es la aptitud o valor real que posee el objeto que vendes, el servicio que prestas o lo que intercambias vía monetaria contra el valor en dinero que te dan por el mismo.Por ejemplo un dentista que trabaja implantes dentales cobra determinada cantidad en dinero por el trabajo, pero el beneficio que obtendrá el paciente será mucho mayor a lo que paga, pues le serán de utilidad por muchos años; eso significa que el dentista dió más en valor de uso, que lo que el paciente pagó en dinero.

Una de las razones por las que las economías familiares, nacionales y mundiales están en crisis económica es porque no aplican este principio. Y es que en la modernas sociedades mercantilistas  se da más importancia a la ganancia personal y corporativa sin importar el valor de uso que el consumidor pueda adquirir. Y esto se ve reflejado muchas veces en la mala calidad o poca durabilidad de los bienes, comparado con la durabilidad de los mismos a incios del siglo pasado. Hoy lo que compres lo tendrás que desachar en breve, por razones tecnológicas o simplemente porque sus componentes son tan frágiles que por una pieza quedará inservible el bien.La premisa es: Mientras más barato nos salga y más caro lo vendamos, allí estará la ganancia. Rompiendose de esta manera el principio eterno de dar más de lo que se recibe.

La naturaleza per se, aplica de manera perfecta este principio, pues de una semilla que se siembra, devuelve miles de semillas que a su vez dan millones de semillas y así sucesivamente. Ningún sembrador o agricultor espera sembrar 1000 semillas y recibir de vuelta 100 frutos y 10 semillas, todos esperar mucho más, pues la naturaleza es perfecta.En nuestro caso debe ser un acto voluntario, teniendo la certeza que el mismo al beneficiar a los demás nos beneficiará a nosotros con creces.Siempre hay que dar más de lo que podamos recibir, porque allí está el verdadero secreto de la abundancia.

En la Biblia en el libro de 2 Corintios 9:6  dice: “Cualquiera que siembra escasamente también recogerá escasamente, y cualquiera que siembra generosamente, también generosamente segará”.¡Es un principio eterno! Pues si a través de los bienes que vendemos o los servicios que proporcionamos damos más en valor de uso ese beneficio nos regresará multiplicado; por el contrario si nos queremos pasar de listos (más bien muy tontos) y hacemos lo contrario, estaremos siendo malos sembradores y por ende recogeremos escasamente.