Etiquetas

, , , , , , ,


English: John Lennon Deutsch: John Lennon

English: John Lennon Deutsch: John Lennon (Photo credit: Wikipedia)

El genial John Lennon dijo una vez: La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
Es imposible no ver la razón en dicha frase. Creo que todos cuantos la leemos nos damos cuenta de que se nos está pasando la vida y no la disfrutamos como ella se merece. Ahí caemos en la cuenta de que efectivamente la vida nos es un poco ajena, no la sentimos como propia cada día a cada momento.
La pregunta del título es una que se hace mucha gente. En lugar de preguntarse cómo puedo disfrutar yo de la vida o qué me falta para disfrutar de mi vida, la gente se pregunta por la diferencia entre algunas personas y otras. Esto tiene una razón de ser que no es muy evidente, pero razonable. Es mucho más difícil definir una cosa en forma absoluta y aislada que definirla por comparación con otra. Intentaremos proceder así y tratemos de definir por qué a algunos les cuesta más que a otros disfrutar, vivir, vivir plenamente.
Una de las cosas más notables a la hora de pensar en cómo disfrutar de la vida, es pensar en hacer cada cosa a cada momento de la manera más efectiva y eficiente posible. Muchas veces nos pasa que hacemos las cosas a la ligera, pensando en otra cosa que tenemos que hacer después o que hicimos antes. Eso provoca que no detectemos lo placentero de lo que estamos haciendo. Evidentemente hay cosas que no son placenteras, y que debemos hacerlas, pero en la mayoría de los casos hacemos las cosas sin prestarle demasiada atención. Mientras estamos haciendo una cosa nos concentramos en otra.
Lao Tsé decía que las personas se dividen en tres tipos: los que viven deprimidos, los que viven angustiados y los que viven en paz. Las personas que viven deprimidas son las que viven en el pasado. Están constantemente recordando lo que les pasó, las oportunidades que perdieron, la mala suerte que tuvieron. Los que viven angustiados son aquellos que están pensando en el futuro, en los avatares que les deparará la vida, si les ocurrirá algo bueno o no tanto. El futuro puede provocar muchos sentimientos, pero el predominante es el de angustia. Y los que viven en paz, son los que están pensando siempre en el presente. El presente es lo único que existe, y en condiciones normales no trae sentimientos de ningún tipo, ni angustia ni depresión. Enfocarse en lo que uno está haciendo es quizás la primera receta para asegurarnos vivir una vida plena.
Vivir en el presente no significa obligatoriamente olvidarse del pasado ni dejar de pensar en el futuro. Solamente es necesario olvidarse de la depresión del pasado y no sentir la angustia del futuro. En el pasado existen muchos recuerdos lindos o edificantes que debemos recordar, tenerlos presente, imitarlos si es posible. En el futuro existen los sueños, los ideales, los planes que hacemos con las personas que amamos, que no podemos abandonar sin transformarnos en cínicos o en nihilistas a los que no les importa nada de la vida. No se trata de vivir tontamente en el presente, sin darnos cuenta de que tenemos un bagaje de cosas buenas que viene del pasado y se proyecta al futuro, hacia donde tenemos que ir. Se trata de no recordar lo deprimente ni angustiarse por lo que vendrá, ambos sentimientos desestabilizantes que nos mueven del centro, de nuestro centro, que es el presente.
Como siempre que reflexionamos en este blog, no dejo de pensar en aquellas personas que están atravesando un presente difícil. Es muy fácil hablar o escribir desde la comodidad de aquellos que la estamos pasando más o menos bien, sin graves preocupaciones, pero no podemos pensar que todo el mundo está así. Más aún en esta época de crisis económica, muchas personas están sufriendo. Y aún fuera de esos países, siempre hay personas que sufren por enfermedad, por tragedias, por desgracias inevitables o no tanto, por pérdidas de seres queridos. Es muy fácil para cualquiera decirle a otra persona como debe comportarse para vivir la vida y disfrutarla, sin estar en sus zapatos ni sufriendo lo que el otro sufre.
A estas personas que atraviesan un mal trance, sólo queda decirles que se reconforten con los momentos buenos del pasado, olviden los malos y la desazón que estos traen, y que piensen en el futuro como esperanza, con certeza de que aquel o aquello que nos cuida de arriba mitigará su sufrimiento. La vida no nos prepara para sufrir, pero tampoco para disfrutar. Quizás el consejo de enfocarse en el presente les pueda ser absurdo o paradójico cuando no hay nada que disfrutar en el presente, pero más vale concentrarse en lo que existe, aunque sea el dolor, que pensar en lo que no existe.
Como puede verse, vivir bien, disfrutar de la vida no es fácil, es un equilibrio permanente, saludable, guiado por la razón y evitando constantemente los extremos. En esta época de tanto desconcierto, de tantas recetas fáciles, donde tantas personas se inclinan por soluciones absolutas, mantener el equilibrio vuelve a ser una receta fundamental para disfrutar de la vida. En particular, no creo que el libro de Wattles sea una receta sencilla, ni que sea algo sencillo de seguir como puede sugerir una primera lectura facilista o hecha ligeramente. El Sr. Wattles sabía muy bien lo complejo de lo que estaba escribiendo, y es por eso que muchas cosas deben ser explicadas, porque no son sencillas.
Vivir bien se parece mucho a caminar por un estrecho sendero sin dejarse arrastrar por pasiones negativas o por desvíos incomprensibles. El equilibrio es el extremo verdaderamente difícil de lograr.
En otras publicaciones continuaremos revisando este tema, porque muchas cosas más quedan en el tintero. Hay mucho por decir sobre la vida, nuestra vida, la única que tenemos y debemos cuidar celosamente.