Etiquetas

, , , , , , , ,


Leti ha dejado un comentario que me ha puesto a pensar. Es éste:

Yo estoy trabajando por desterrar a mi personaje para que deje todo el espacio a quien de verdad le pertenece, al Espíritu. Una y otra vez me giro hacia él, y siempre está ahí esperándome. Cuando consigo contactar con él y mantenerme en este contacto, hay paz y felicidad en todo mi ser. Es fabuloso vivirlo, pero es tan hidizo.
Muchas veces pienso que los que nos interesamos de verdad en la ley de la atracción o la ley de correspondencia (este último me parece mejor definición), terminamos haciendo el recorrido hacia el Espíritu, puesto que finalmente terminas dándote cuenta que es aquí adonde has de finalizar para empezar la etapa de evolución a la que todos estamos llamados.
Una cosa que sé, es que la muerte tal como se suele entender no existe, sólo existe el cambio, por lo que tarde o temprano, en esta vida o en otra, tendremos que evolucionar yendo hacia lo eterno del Espíritu. Para algunos leer esto les puede parecer un autoengaño, pero sólo hay que observar para descubrirlo y salir de la ignorancia a la que estamos sometidos. Hay que abrir la mente.

En la última parte no coincido mucho, porque pienso que Leti se refiere a la reencarnación o algo así. Leti dice que algunos pensarán en autoengaño, yo no creo en la reencarnación pero tampoco creo que sea un autoengaño, justamente porque así existiera, si no podemos tener memoria de las vidas pasadas, a los efectos prácticos es como si no existiera. Algunos amigos que disienten conmigo en esto me dicen que el espíritu recuerda, pero si no puedo recordar conscientemente no me sirve de nada. Si no puedo saber lo que pasé es como si no lo hubiera pasado.

Donde sí coincido es en que nuestra vida es un recorrido hacia el espíritu. En ese viaje debemos mejorar y perfeccionarnos para ir hacia él, ir a su encuentro. Cada uno hará el viaje como más le plazca. Algunos podrán, como Leti, contactar al espíritu mucho antes de encontrarse con él, aún cuando están en la juventud o inclusive en la niñez (más probable). Otros podrán, incluso, profundizar ese contacto aún en vida y llegar a alturas como algunos santos que pudieron hacer milagros aquí por la cercanía con el espíritu.

Por qué pensar que existe una ley universal? Algunas de nuestras almas morirán con nuestros cuerpos, si no han tenido una vida que les haya permitido evolucionar. Otras se reencarnarán, porque son más elevadas y otras quizás vivan para siempre en algún otro lugar, en compañía del espíritu.  Seguramente hay infinitos modos de evolucionar, infinitos caminos que recorrer y quizás no todos lleguen al mismo lugar.

La propensión del ser humano a buscar leyes universales para todo, a veces me enternece. Creemos que lo que vemos es lo que hay. Damos por sentado que lo que no sabemos no existe, salvo aquellos privilegiados que pudieron estudiar ciencia. Quizás, como decía Rimbaud, la ciencia sea la que nos lleva hacia el espíritu. Y como todo lo que ven nuestros ojos lo convertimos en leyes científicas universales, pensamos que el universo debe ser así, un conjunto de reglas que se aplican en todos lados, y se aplican por igual a todos.

Así como cuando somos jóvenes podemos moldear nuestro cuerpo hacia la danza, o hacia el fisicoculturismo o hacia ningún lado, y eso marcará la evolución y duración futuras de nuestro cuerpo, la salud y las enfermedades, así también podemos moldear nuestro espíritu por el camino y el modo que más nos plazca. De eso dependerá si vivimos varias vidas o ninguna o pasamos directo al infinito.