Ser como Dios


Sunset-Sky-Fire__reducidaSi usted se vuelve como Dios usted puede leer sus pensamientos; y si no lo hace, encontrará imposible la percepción inspiradora de la verdad. Usted nunca puede convertirse en un gran hombre o una gran mujer hasta que haya superado la ansiedad, la preocupación, y el temor. Es imposible para una persona ansiosa, o una preocupada, o una temerosa percibir la verdad; todas las cosas son distorsionadas y arrojadas de sus propias relaciones por tales estados mentales, y los que están dentro de ellos no pueden leer los pensamientos de Dios.

Si usted es pobre, o si usted está ansioso por los negocios o temas financieros, se le recomienda estudiar cuidadosamente el primer volumen de esta serie, “LA CIENCIA DE HACERSE RICO”. Eso le presentará a usted una solución para sus problemas de esa naturaleza, no importa qué tan grandes y complicados parezcan ser. No hay la menor causa por la cual preocuparse sobre asuntos financieros; todas las personas que deseen hacerlo pueden elevarse sobre lo que quieren, tener todo lo que necesitan, y hacerse ricos. La misma fuente sobre la cual usted propuso extraer la revelación mental y el poder espiritual está a su servicio para el abastecimiento de todos los requerimientos materiales. Estudie esta verdad hasta que esté fijada en sus pensamientos y hasta que la ansiedad se haya desvanecido de su mente; ingrese al CIERTO MODO, que conduce a las riquezas materiales.

Nuevamente, si usted está ansioso o preocupado acerca de su salud, reconozca que es posible para usted lograr salud perfecta y poder tener fuerza suficiente para todo lo que desea hacer y más. Esa INTELIGENCIA que está lista para darle su riqueza, poder mental y espiritual, se regocijará para darle también su salud. La salud perfecta es suya si la pide, si usted sólo obedece las leyes simples de la vida y vive correctamente. Derrote a la enfermedad y elimine el temor.

Pero no es suficiente elevarse sobre las ansiedades físicas y financieras, y preocupación; usted debe elevarse también sobre la maldad moral. Haga sonar su conciencia interna ahora, en cuanto a los motivos que lo hacen actuar, y  asegúrese de que son correctos. Debe expulsar la lujuria, y terminar de ser regido por el apetito, y usted debe comenzar a gobernar su apetito. Debe comer sólo para satisfacer al hambre, nunca por placer de glotonería, y en todas las cosas usted debe hacer que la carne obedezca al espíritu.

Usted debe dejar de lado la avaricia; no tener ningún motivo indigno en su deseo de hacerse rico y poderoso. Es legítimo y correcto desear riquezas, si usted las quiere por el bien del alma, pero no si usted las quiere para la lujuria de la carne.

Rechace el orgullo y la vanidad; no piense en tratar de imponerse sobre otros o de superarlos. Este es un punto vital; no hay tentación tan insidiosa como el deseo egoísta de gobernar sobre otros. Nada tiene tanto mayor encanto para el hombre o la mujer promedio, que sentarse en los lugares más altos en las festividades, ser saludados respetuosamente en el mercado, y ser llamado Rabino o Maestro. Ejercitar algún tipo de control sobre otros es el motivo secreto de cada persona egoísta. La lucha por el poder sobre otros es la batalla del mundo competitivo, y usted debe elevarse sobre ese mundo y sus motivos y aspiraciones, y solamente buscar la vida. Rechace la envidia; usted puede tener todo lo que quiere, y usted no necesita envidiarle a ningún hombre lo que él tiene. Sobre todas las cosas, intente no sustentar maldad o enemistad hacia alguien; hacer esto lo aleja de la mente cuyos tesoros usted busca hacer propios. “Aquel que no ama a su hermano, no ama a Dios”. Deje de lado toda ambición personal y determine buscar el bien más alto y no ser persuadido por ningún egoísmo indigno.

Repase todo lo anterior y coloque estas tentaciones morales fuera de su corazón una a una; determine mantenerlas fuera. Luego resuelva que usted no sólo abandonará todo pensamiento perverso, sino que usted renunciará también a todas las acciones, hábitos, y cursos de acción que no se encomienden a sus ideales más nobles. Esto es supremamente importante; efectúe esta resolución con todo el poder de su alma, y usted está listo para el próximo paso hacia la grandeza.

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2 comentarios sobre “Ser como Dios

  1. Interesante el post. pero me resulta un poco fundamentalista, como saber la diferencia exacta entre lujuria y apetito sexual? donde termina el hambre y comienza la glotoneria?? son coceptos que no se estan el el libro de Wallace, y me resultan comparables a algun tipo de doctrina religiosa.

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    1. Es cierto, son conceptos un poco ambiguos. Acaso no existen estas confusiones en cada cosa? Quizás sea tu propia alma quien lo deba determinar o lo perciba sin más.

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