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imagesEn el lenguaje coloquial llamamos corazón al lugar donde suponemos están depositados nuestros sentimientos, además del órgano que bombea la sangre que corre por nuestras venas. Es una manera simple de separar los pensamientos, que habitan en el cerebro, de los sentimientos. La teoría científica ha puesto, sin embargo, nuestros sentimientos en el cerebro. Pero para mayor simplicidad de ideas, sigamos suponiendo que aquellos se encuentran en el corazón.

El cerebro es el órgano donde se deposita nuestra mente, nuestra conciencia y nuestra inteligencia. La capacidad de pensar. Usamos nuestro cerebro para pensar, recordar, imaginar, hablar, razonar, etc. Hemos dado a nuestra mente un papel todopoderoso en nuestras vidas. Y la mente lo acepta con todo gusto. Está a nuestro servicio todo el tiempo que estamos despiertos, generando miles de imágenes, deseos, fabulaciones, cálculos, todo el tiempo.

Ese papel protagónico que tiene nuestra mente en nuestras vidas, ha relegado a un plano inferior nuestros sentimientos. Los sentimientos podrían ser definidos como emociones sostenidas, y esas emociones no son más que una molestia para nuestra vida de todos los días. Nos complican el trabajo, nos distraen, no nos dejan ser “eficientes” y muchas cosas más.

Y al fin y al cabo, para qué sirven las emociones? La mayoría de nosotros, al menos los humanos masculinos, las vemos como un estorbo. No nos ayudan a pensar, nos confunden, no podemos abandonarlas fácilmente, y todo para qué? Qué ganamos con nuestras emociones o sentimientos?

Ahora bien, qué pasaría si la ciencia demostrara que nuestros sentimientos y sensaciones nos permiten entender mejor la realidad que nuestro cerebro con su mente atenta? Cómo podríamos adaptarnos a un mundo donde las percepciones y las sensaciones tuvieran el mismo “status” de prestigio que la mente inquisitiva y sagaz? Acaso alguna vez hemos intentado entender las cosas con el corazón? Probablemente ninguno de nosotros podamos asegurar eso. Entonces, como haríamos para movernos en un entorno digamos “sensorial”?

Antes de seguir, quiero aclarar que no estoy pensando en lo que se denomina inteligencia emocional. Ese concepto se refiere más a la capacidad de la mente de entender los sentimientos, que es evidente que es otra cosa. Lo que estamos planteando aquí no es entender mentalmente los sentimientos (propios o ajenos) sino de entender con el corazón, entender con los sentimientos y sensaciones.

Volviendo al punto, podríamos cada uno de nosotros manejarnos adecuadamente dentro de un mundo donde las personas entiendan las cosas con el corazón, con los sentimientos? Para ello, las sensaciones y los feelings deberían dominar las relaciones interpersonales, dejando a la mente el papel del colaborador asociado. El corazón debería utilizar todas sus herramientas, como la confianza, la intuición, la comprensión, la generosidad, el agradecimiento, la pasión, el cariño, la empatía, y todo otro sentimiento bueno y positivo que pueda usar para entender a los demás, para relacionarse, para asociarse a los demás. Entenderlos con el corazón, más allá de lo que diga la mente atenta. Más allá de toda sospecha y de todo rasgo de intolerancia.

Si la respuesta a la pregunta de “podríamos manejarnos adecuadamente en ese entorno” es positiva, afirmativa, usted es una persona completa. Si no le tiene miedo a ese mundo de sensaciones, y no teme sucumbir engañado y abusado por los demás, usted puede considerar que tiene un corazón positivo y valiente. Y si usted está dispuesto a emprender la construcción de un mundo como ese, usted es un visionario, un adelantado, un pionero.

En cambio, si considera que ese mundo sería una utopía, usted debe revisar sus sentimientos. Si cree que ese mundo sucumbiría por su falta de “eficiencia” o por su volubilidad, usted debería aprender un poco más sobre la condición humana. Si cree que ese mundo sería un desorden de proporciones gigantescas, vaya a la iglesia más cercana y diga una oración para que alguien le abra el corazón.

Por qué no existe ese mundo? Por qué aún no lo hemos construido? Esa respuesta corresponde a otro artículo…