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USTED DEBE DESHACERSE DEL ÚLTIMO VESTIGIO DE LA VIEJA IDEA de que hay un Dios cuya voluntad es que usted deba ser pobre o cuyos propósitos sean servir manteniéndose en la pobreza.
La sustancia inteligente que es todo y está en todo, y la cual vive en todos y en usted también, es una sustancia conscientemente viva. Siendo una sustancia conscientemente viva, debe tener el deseo natural e inherente de que cada inteligencia viviente incremente la vida. Cada cosa viviente debe buscar continuamente el incremento de su vida, porque la vida, en el mero acto de vivir, debe auto incrementarse.
Una semilla, que cae sobre la tierra, estalla en actividad, y en el acto de la vida produce miles de semillas más; la vida, al vivir, se auto multiplica. Se vuelve eternamente más. Así debe hacerse para que continúe existiendo.
La inteligencia está bajo la misma necesidad de incremento continuo. Cada pensamiento que tenemos hace necesario que tengamos que tener otro pensamiento. El conocimiento está creciendo cada día más. Cada talento que cultivamos nos trae a la mente el deseo de cultivar otro talento; estamos sujetos a la urgencia de vida, buscando expresión, la cual siempre nos lleva a saber más, a hacer más y a ser más.
Para saber más, hacer más y ser más debemos tener más. Debemos tener cosas qué usar, para que podamos aprender, hacer y ser sólo al usarlas. Debemos volvernos ricos para que podamos vivir más.
El deseo de riquezas es simplemente la capacidad de una vida mayor buscando realización. Cada deseo es el esfuerzo de una posibilidad inexpresada por entrar en movimiento. Es el poder buscando manifestarse lo que causa el deseo. Eso que hace que usted quiera más dinero es lo mismo que hace que una planta crezca; es la vida buscando expresión plena.
La única sustancia viviente debe estar sujeta a esta ley inherente de toda vida. Esta impregnada del deseo por vivir más y es ese el por qué está bajo la necesidad de crear cosas. La sustancia única viviente desea vivir dentro y a través suyo. Por consiguiente, ésta quiere que usted tenga todo las cosas que pueda usar.
Es el deseo de Dios que usted sea rico. Él quiere que usted sea rico porque puede expresarse mejor a través suyo si usted tiene todas las cosas para usar dándole expresión. Él puede vivir más dentro de suyo si usted tiene dominio ilimitado de los medios de vida.
El universo desea que usted tenga todo lo que quiera tener.
La naturaleza está de acuerdo con sus planes.
Todo es naturalmente para usted.
Es esencial, sin embargo, que su propósito esté armonizado con el  propósito que está en todo.
Usted debe desear la vida real, no meramente el placer de la gratificación sensual. La vida es el desempeño de la función y el individuo realmente vive sólo cuando ejecuta cada función – física, mental y espiritual – que es capaz de hacer sin excesos en ninguna.
No desee volverse rico para vivir cochinamente, por la gratificación de los deseos animales. Eso no es vida. Pero la ejecución de cada función física es una parte de la vida y nadie vive completamente cuando se le niegan los impulsos al cuerpo de una expresión normal y sana.
No desee volverse rico solamente para disfrutar los placeres mentales, para obtener conocimiento, para gratificar la ambición, para eclipsar a los demás, para ser famoso. Todo esto es una parte legítima de la vida, pero la persona que vive para los placeres del intelecto solamente obtendrá una vida parcial y jamás estará satisfecho con su destino.
No desee volverse rico solamente por el bien de los otros, para perderse usted mismo en la salvación de la humanidad, para experimentar la alegría de la filantropía y del sacrificio. Las alegrías del alma son sólo una parte de la vida y no son mejores ni más nobles que las otras.
Desee volverse rico para que usted pueda comer, beber y casarse cuando sea el momento de hacer estas cosas; para que usted pueda rodearse con cosas hermosas, visitar tierras lejanas, alimentar su mente y desarrollar su intelecto; para que usted pueda amar a los otros y hacer cosas bondadosas, y hacer una buena parte en ayudar al mundo a encontrar la verdad.
Recuerde que el altruismo extremo no es mejor ni más noble que el egoísmo extremo; ambos son erróneos.
Deshágase de la idea de que Dios quiere que usted se sacrifique por otros  para que asegure la gracia divina al hacer eso. Dios no le exige nada al hombre.
Lo que Dios quiere es que haga de usted mismo lo mejor, por usted y por los demás. Y que pueda ayudar más a los otros al hacer lo mejor de usted mismo que en cualquier otra forma.
Puede hacer lo mejor de usted mismo solamente al volverse rico, así que está bien y es digno de admirar que usted diera su primer y mejor pensamiento al trabajo de adquirir riqueza.
Sin embargo, recuerde que el deseo de la sustancia es para todos, y sus movimientos deben ser hacia más vida para todos. No puede hacérsele trabajar para quitarle vida a cualquiera, porque es equitativa con todos, buscando riquezas y vida.
La sustancia inteligente hará las cosas por usted, pero no le robará las cosas a alguien más para dárselas a usted.
Debe deshacerse de la idea del pensamiento de competencia. Usted va a crear, no a competir por lo que ya está creado.
No tiene que quitarle nada a nadie.
No tiene que regatear nada.
No tiene que engañar o tomar ventaja. No necesita hacer trabajar a alguien  por menos de lo que gana.
No tiene que codiciar la propiedad de los demás o mirarla con ojos deseosos. Nadie tiene algo que ningún otro no pueda tener, sin la necesidad de quitar nada.
Usted se va a convertir en creador no en competidor. Usted va a tener lo que quiera, pero de tal manera que cuando lo obtenga, todos los demás que están a su alrededor van a tener más de lo que tienen ahora.
Estoy seguro de que hay muchos que obtienen vastas sumas de dinero procediendo en oposición directa con las afirmaciones del párrafo de arriba, pero quisiera agregar una explicación. Los individuos que se enriquecen por esos medios, lo hacen algunas veces meramente por su extraordinaria habilidad en el plano de la competencia y algunas veces inconscientemente se relacionan con la sustancia en sus grandes propósitos y movimientos para la fortificación general a través de la revolución industrial. Rockefeller, Carnegie, Morgan y otros, han sido los agentes inconscientes de lo supremo en el trabajo necesario de sistematizar y organizar la industria productiva, y al final, su trabajo contribuirá inmensamente hacia la vida incrementada de todos. Pero sus días están contados. Han  organizado la producción y pronto serán superados por los agentes de la multitud, quienes organizarán la maquinaria de la distribución.
Ellos son como los monstruos reptiles de las áreas prehistóricas. Juegan un rol necesario en el proceso evolutivo, pero el mismo poder que los produjo, dispondrá de ellos. Y está bien tener en cuenta que ellos nunca han sido realmente ricos; un registro de las vidas privadas de la mayoría de esta clase mostrará que han sido más bien viles y arrastrados.
Las riquezas aseguradas en el plano competitivo nunca son satisfactorias y permanentes. Son suyas hoy y mañana de otro. Recuerde que, si usted se va a volver rico en una forma científica y cierta, usted debe salirse completamente del pensamiento de competencia. Nunca debe pensar que el abastecimiento es limitado. Tan pronto como empiece a pensar que todo el dinero está siendo acaparado y controlado por otros, y que usted debe ejercer leyes para detener este proceso, y así sucesivamente – en ese momento usted cae en la mente competidora y su poder de causar creación se va por ese momento.
Y lo que es peor, probablemente detenga los movimientos creativos que usted ya ha comenzado.
SEPA que hay incontables millones de dólares representados en oro en las montañas de la tierra, ni siquiera descubiertos. Y sepa que si no los hubiese, se crearía más a partir de la sustancia pensante para satisfacer sus necesidades.
SEPA que el dinero que usted necesita vendrá, incluso, si es necesario que mil hombres sean conducidos a descubrir nuevas minas de oro mañana.
Nunca mire el abastecimiento visible. Mire siempre las riquezas ilimitadas en la sustancia amorfa, y SEPA que van a venir a usted tan rápido como pueda recibirlas y usarlas. Nadie, con acaparar el abastecimiento visible, puede evitar que usted reciba lo que es suyo.
Así que nunca se permita pensar por un instante que todos los mejores lugares para construir serán tomados antes de que usted esté listo para construir su casa, a menos que se apure. Nunca se preocupe de las grandes empresas y consorcios, y se asuste porque vendrán pronto a comprarlo todo. Nunca se asuste por pensar que perderá lo que usted desea porque otra persona “se lo va a arrebatar”. Eso posiblemente no pasará. Usted no está buscando algo que es propiedad de alguien más; usted está causando lo que quiere que sea creado de la sustancia amorfa y del suministro sin límites. Apéguese a la siguiente  afirmación:
Hay una materia pensante de la cual todas las cosas se hacen y la cual, en  su estado original, impregna, penetra y llena los intersticios del universo.     
Un pensamiento en esta sustancia produce el objeto que es imaginado por el pensamiento.  
Una persona puede formar cosas en sus pensamientos y, al imprimir su  pensamiento en la sustancia amorfa, puede causar el objeto que pensaba crear.

Capítulo del libro La Ciencia de Hacerse Rico.

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