Etiquetas


Siguiendo con la generosidad, aquello de dar más de lo que se recibe, aparece como una idea magnífica lo de ver como aumentan de calidad las transacciones entre las personas gracias a la generosidad. Imaginemos que todo el mundo da mas de lo que recibe y eso se vuelve costumbre, un hábito social. Así, viviríamos como necesaria la generosidad. Esta palaba, muy olvidada en estos tiempos de marketing y de negocios, es lo contrario de “dar a cada uno lo justo”, otra idea que está muy de moda en el último tiempo. Dar a cada uno lo justo, como si hubiera un ser humano que supiera realmente medir lo justo. Las escuelas de negocios pregonan dar a socios y empleados lo que merecen, y ese merecimiento se juzga por los resultados, no por el esfuerzo. Si damos a cada uno lo justo, terminaremos en el mercantilismo.

Lo que decía WW es justamente que atraigamos de la sustancia amorfa que todo lo ve y lo crea, una cantidad mayor de bienes para darlos a quien nos da algo a cambio. Ese crecimiento será recompensado, esa mayor riqueza será devuelta, y habremos cumplido la meta de agradecer, en la forma de la generosidad, dando porque sabemos que de donde lo obtuvimos siempre podemos obtener más. El suministro es infinito.