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thrxjebrinDEBE USAR SU PENSAMIENTO COMO SE INDICÓ en los capítulos anteriores y comenzar a hacer lo que pueda hacer donde se encuentre, y debe hacer TODO lo que pueda donde está.
Sólo puede avanzar siendo más grande que su lugar actual y nadie es más grande que su lugar actual cuando se deja el trabajo perteneciente a ese lugar sin hacer.
El mundo avanza sólo para aquellos que llenan plenamente su lugar actual.


Si nadie llena plenamente su lugar actual, puede ver que hay un retroceso en todo.
Aquellos que no llenan plenamente sus lugares actuales son peso muerto en la sociedad, gobierno, comercio e industria. Ellos deben ser llevados por otros a un gran costo. El progreso del mundo se desacelera sólo por aquellos que no llenan su lugar. Pertenecen a una era antigua y su tendencia es hacia la degeneración. Ninguna sociedad podría avanzar si todos fueran más pequeños que su lugar; la evolución social es guiada por la ley de la evolución física y mental.
En el mundo animal, la evolución es causada por el exceso de vida. Cuando un organismo tiene más vida de lo que puede expresar en las funciones de su propio plano, desarrolla los órganos de un plano superior y se origina una nueva especie.
No hubiese habido nuevas especies sino no fuera por los organismos que llenaron plenamente sus lugares. La ley es exactamente la misma para usted: volverse rico depende de su aplicación de este principio a su propio negocio.
Cada día puede ser exitoso o un fracaso, y son los días de éxitos los que le traen lo que quiere. Si cada día es un fracaso nunca podrá volverse rico, mientras que si cada día es un éxito, no puede fracasar en volverse rico.
Si hay algo que pueda ser hecho hoy y no lo hace, usted ha fracasado en lo que a ese trabajo se refiere – y las consecuencias pueden ser más desastrosas de lo que usted imagina.
Usted no puede prever los resultados incluso del caso más trivial. No conoce los funcionamientos de todas las fuerzas que han sido puestas en marcha a su favor. Mucho puede depender de lo que se haga en un simple acto, y puede ser eso mismo lo que abra la puerta de las oportunidades a muchísimas posibilidades. Nunca sabrá todas las combinaciones que la inteligencia suprema está haciendo por usted en el mundo de las cosas y de los asuntos humanos. Su negligencia o fracaso en hacer alguna simple acción puede causar un gran retrazo en la obtención de lo que quiere.
Haga, todos los días, TODO lo que pueda hacer ese día.
Hay, sin embargo, una limitación o calificación de lo anterior, que debe tener en cuenta.
No debe trabajar en exceso, ni afanarse ciegamente dentro de su negocio en tratar de hacer el mayor número de cosas posibles en el menor tiempo posible.
No debe intentar hacer el trabajo de mañana hoy, ni hacer el trabajo de una semana en un día. Realmente no es el número de cosas que haga, sino la EFICIENCIA de cada acción la que cuenta.
Cada acto es, en sí mismo, un éxito o fracaso.
Cada acto es, en sí mismo, efectivo y eficiente o ineficaz e ineficiente.
Cada acto ineficiente es un fracaso y si se pasa la vida haciendo actos ineficientes, toda su vida será un fracaso. Cuanto más cosas haga, peor para usted – si todos sus actos son ineficientes.
Por otro lado, cada acto eficiente es un éxito total y si cada acto de su vida es eficiente, toda su vida será un éxito.
La causa del fracaso es hacer muchísimas cosas de una forma ineficiente y no hacer lo suficiente de una forma eficiente.
Verá que es una propuesta auto-evidente si usted no hace ningún acto ineficiente y si hace un número suficiente de actos eficientes, se volverá rico. Si es posible que haga de cada acto algo eficiente, verá de nuevo que la obtención de riquezas se reduce a una ciencia exacta, al igual que las matemáticas.
La cuestión gira, ahora, a la pregunta de si puede hacer de cada acto un éxito. Esto ciertamente lo puede hacer. Puede hacer de cada acto un éxito, porque TODO el poder está trabajando con usted y TODO el poder no fracasa.
El poder está a su servicio y para hacer cada acto eficiente sólo tiene que poner poder en esto.
Cada acción es fuerte o débil y cuando una acción es fuerte, está actuando de la forma correcta que lo hará rico.
Cada acto puede hacerse fuerte y efectivo manteniendo su visión mientras lo hace y poniendo todo el poder de su FE y PROPÓSITO en éste.
Es en este punto que la gente que separa el poder mental de la acción mental fracasa. Usan el poder de la mente en un lugar y tiempo, y actúan de otra forma, en otro lugar y en otro tiempo. Así que sus actos no son exitosos; también, mucho de ellos son ineficientes. Pero si TODO el poder va en cada acto, no importa qué tan común sea, cada acto será un éxito. Y puesto que es la naturaleza de las cosas que cada éxito abra el camino a otros éxitos, su progreso hacia lo que usted quiere y el progreso de lo que quiere hacia usted, se volverá cada vez más rápido.
Recu erde que la acción exitosa es acumulativa en sus resultados. Puesto que el deseo de más vida es inherente en todas las cosas, cuando una persona comienza a moverse hacia más cosas, más cosas se unen a él y la influencia de este deseo es multiplicada.
Haga, cada día, todo lo que pueda durante ese día y de una forma eficiente.
Al decir que debe mantener su visión mientras hace cada acto, ya sea trivial o común, no quiero decir que sea necesario todo el tiempo ver la visión claramente de sus más mínimos detalles. Debe ser el trabajo de sus horas de descanso el que use para imaginar los detalles de su visión y contemplarla hasta que esté fija en su memoria. Si desea resultados rápidos, emplee prácticamente todo su tiempo libre en esta práctica.
Con la contemplación continua obtendrá una imagen fija firmemente de lo que quiere – incluso hasta los más mínimos detalles – en su mente y completamente transferida a la mente de la sustancia amorfa, que en sus horas de trabajo sólo necesitará referirse mentalmente a la imagen para estimular su fe y propósito y hacer que su mejor esfuerzo sea puesto en esto.
Contemple su imagen en las horas de descanso hasta que su conciencia esté tan llena de ésta que pueda captarla instantáneamente. Se volverá tan entusiasta con sus promesas que el mero pensamiento de éstas atraerá las energías más fuertes de todo su ser.
Repitamos de nuevo nuestro resumen y al cambiar ligeramente las afirmaciones finales, llegaremos al punto que hemos alcanzado.
Hay una materia pensante de la cual todas las cosas se hacen y la cual, en su estado original, impregna, penetra y llena los intersticios del universo.
Un pensamiento en esta sustancia produce el objeto que es imaginado por el pensamiento.
Una persona puede formar cosas en sus pensamientos y, al imprimir su pensamiento en la sustancia amorfa, puede causar el objeto que pensaba crear.
Para hacer esto, una persona debe pasar de la mente competitiva a la mente creativa; se debe formar una imagen mental clara de las cosas que quiere y debe hacer – con fe y propósito – todo lo que pueda hacer ese día, haciendo cada cosa por separado de una manera eficiente.